El desconocimiento

El desconocimiento

El desconocimiento aparece cuando en alguna faceta surge la ausencia de conocimiento, la ignorancia plena, el vacío total. Sin embargo, si uno es consciente de esta falta, el desconocimiento nunca existe.

La ausencia de conocimiento, cuando está reconocido y asumido por el individuo, es la primera fuente de conciencia para avanzar en el aprendizaje y en la sabiduría.

Por tanto, todo aquel que se da cuenta que desconoce está fuera del concepto de inconsciente. Sin embargo, aquel que cree conocer cuando en realidad está sumido en la ignorancia, refleja el hecho del osado y del atrevido, inconsciente de su desconocimiento.

Nadie puede dejarse llevar por el arbitrio del desconocimiento; esto es, actuar porque así le enseñaron, sin entender el sentido ni la razón de las cosas.

Conocer las causas por las que se genera una determinada forma de actuar, por qué se llegan a convertir en un comportamiento, entender el objetivo de cada comportamiento y contrastar su eficacia; eso es ganarse el conocimiento.

Considerarse hoy día incapaz de aprender, de entender la razón y el objeto de las cosas antes de actuar, o de buscar el apoyo necesario es, sencillamente, de inconscientes. Formularse preguntas del tipo “¿qué puedo hacer para dar solución a los retos? o ¿qué aprendizajes debo buscar?” es la actitud ideal para empezar a evolucionar en el ámbito del conocimiento. Preguntar está al alcance de todos.

El mayor logro de todo sistema de enseñanza es haber enseñado a aprender de manera autónoma. Entender el por qué de las cosas y su interrelación con las demás, refleja la educación, ya que se guarda el respeto hasta llegar al entendimiento; esto es, al conocimiento.

No debemos preocuparnos por la carencia de conocimiento mientras queramos aprender. Al fin y al cabo nadie nace sabiendo, pero debemos de cuidar no caer en el peligro de la inconsciencia.

En Tener o ser, de Erich Fromm, el conocimiento es “ser”, algo que va con uno mismo a cualquier parte, capaz de entender problemas y buscar nuevas soluciones. Hay que tener cuidado con aquellas personas carentes de resultados propios, sin experiencia en fracasos, ya que pensarán que dominan cualquier materia y no serán conscientes de la realidad.

Así, cuando reconocemos nuestra incapacidad para abordar problemas, damos muestra de conocimiento interno, de nuestras limitaciones y de humildad. Ahora podemos dar solución a los problemas, bien de forma endógena, si hay tiempo para el aprendizaje y la práctica, o bien de forma exógena a través del apoyo externo de profesionales.

La respuesta de “no ser capaz” tiene un límite si aspiramos a metas más amplias. Y para ello solo queda aprender y evolucionar despertando nuestra consciencia en la posibilidad de mejora y, desterrando la pereza del esfuerzo para entender y comprender.

Seamos generosos y transmitamos los valores de nuestro aprendizaje; enseñemos a las generaciones venideras para que la línea de partida avance con nuestra aportación, con el fin de que la meta que alcancen esté cada vez más adelante.

 

2013-09-11T09:15:31+02:00