El fracaso de la enseñanza y del aprendizaje

//El fracaso de la enseñanza y del aprendizaje

El fracaso de la enseñanza y del aprendizaje

Cuesta imaginar cómo es posible que tengamos un deterioro de la formación en un país que lleva años con universidades públicas y que ha perdido lo que fue.

La Universalidad de la enseñanza no tiene porqué ir en contra de la calidad y la mejora progresiva, sino todo lo contrario por tener más posibilidades de contribución y de intercambio por cuanto que más cerebros son participes de aportar.

Y aquí es donde nos encontramos; un nivel de formación que dice que hay más universitarios y menos analfabetos que nunca en nuestra historia pero que cada vez están menos formados en conocimientos aprehendidos.

Llegar a ser y a tener conocimientos requiere de buena enseñanza y de ganas de aprender y este binomio sea considerado como algo unitario y universal, y no es así. Debemos investigar para seguir avanzando.

El problema de la enseñanza…

¿La enseñanza debe pagarse? Una vez más esto abre la solución al tema económico y nuestro poderoso capitalismo donde el dinero lo arregla todo. Yo, por el contrario pienso sin lugar a dudas que la enseñanza debe ser reconocida, que es justamente lo que se ha perdido. La enseñanza atañe al profesorado cuya misión no es la de repetir lo que algún día un profesor virtual hará mejor, sino saber detectar el modo de aprender de cada alumno y ayudarle a abrir su mente al mundo. Reconocimiento para dar juicios de valor, de cómo cambiar el programa para según qué entorno, de cómo ayudar a los alumnos a encontrar su mejor desarrollo que revierta finalmente a la sociedad. Por ejemplo el profesorado en Finlandia posee un estatus equivalente al de cualquier cirujano de primer nivel pues la base futura de la sociedad que quieren construir está en sus manos, sea o no equivocada, en ellos está la selección y el desarrollo de los futuros profesionales y personas de su país.

Reconocimiento conlleva ser parte activa, entregar su experiencia y aportar mores y saber estar y vivir. Reconocimiento implica ser escuchado y valorado por los órganos de enseñanza, por padres y sociedad. Un profesor de verdad es el primer paso del éxito en vivir. Encontrarse a uno mismo y saber desarrollarse.

Y por supuesto con un salario digno pero como todo el mundo que trabaje de verdad. Llevar la enseñanza a lo económico implica en su fin último que quien más paga será mejor enseñado y por tanto contribuirá con más fruto en la sociedad. Hoy todos sabemos que esto no es así. Además, aquellos verdaderamente capaces pero sin medios serán expulsados generándose mayor injusticia cada vez.

Un reconocimiento a quién de veras te ha ayudado a crecer como persona garantiza el agradecimiento y ayuda para siempre.

El problema del aprendizaje…

No todos aprendemos de igual forma porque no percibimos igual, sin embargo hemos hecho del modo de aprender algo universal para todos los alumnos y el resultado es que solo prosperan aquellos cuya mente es receptiva frente al modo en que se le comunica.

Pensar de manera diferente es lo que ha aportado las grandes innovaciones en la vida y son muchas las personas que se les ha tachado de fracasados en sus primeras etapas de formación por justamente pensar diferente y no “encajar” en el método.

Me cuesta imaginar que nadie quiera aprender y que esta es la gran causa de nuestro fracaso escolar. Por el contrario me es fácil imaginar que no todo el mundo quiere aprender lo mismo ni de la misma manera.

Por otra parte nadie quiere aprender lo que no le gusta ni le motiva y es difícil enseñar cuando no hay demanda de conocimiento.

Entonces si podemos ofrecer distintos modos de aprender unidos a una enseñanza que sabe identificarlos conseguiremos el equilibrio para alcanzar una formación en la vida y para la vida.

Un alumno que quiere aprender, lo hace y no hay nada más que ver cómo existen en Internet personas que nos enseñan sus conocimientos aplicados de forma gratuita y quien los visita es porque los quiere aprender pues tiene un problema que quiere resolver y busca de quién aprender.

Así desde el principio, saber reconocer las formas de aprender y despertar sus ganas es el verdadero valor del profesorado. Esta es la verdadera enseñanza y no solo la exposición unilateral de conocimientos que a veces no son demandados en ese momento.

Esto es Innovar y crear valor en la sociedad reconocer el valor de quien nos ayuda a crecer y tener el derecho a aprender con la sintonía de nuestra forma de ser y de nuestra construcción mental.

Lo mismo no es igual para todas las personas.

Espero que de verdad queramos algún día entender que no tenemos jóvenes más tontos y sin ganas de aprender y que en verdad son ellos quienes serán nuestra sociedad de futuro, esa en donde seremos nosotros los que los necesitaremos…

La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo.
Paulo Freire

2014-07-24T08:44:25+00:00